Cómo cuidar de un basenji

El basenji es una raza de cánido procedente de África, su origen se remonta a las tierras del Congo, conforme asemeja era el compañero de caza de los pigmeos. Los africanos creían que este cánido distanciaba a los espíritus malignos y se acabó convirtiendo en un cánido sagrado para los egipcios. La historia de los basenji está repleta de enigmas y misterios. Si es tu mascota, es muy esencial que sepas qué cuidados específicos debes brindarle para que esté siempre y en todo momento saludable y en perfectas condiciones. Sigue leyendo este artículo de unComo en el que te explicamos de qué forma cuidar de un basenji.

Pasos a proseguirse:

Vamos a contarte un tanto sobre la personalidad del basenji para que entiendas sus necesidades. Es un cánido guardián, voluntarioso, vigilante, curioso, terco y siempre y en todo momento está en alarma. Una mascota muy inteligente y muy dependiente de su amo. Es un rasgo que define al basenji de forma un tanto exagerada, siente un apego muy grande por su familia y esto a veces puede causar ciertas incomodidades en casa, en especial si no conoce a los visitantes extraños en casa. Tiene una personalidad especial, es inquieto, juguetón y, a veces, un tanto independiente como podría serlo un gato. A veces, simplemente, no quiere obedecer. A pesar de ser de esta manera, indica serenidad, es una raza que nunca ladra, emite un sonido singular entre una sonrisa ahogada y un canto similar al tirolés.

Uno de los cuidados esenciales del basenji son los paseos. Aunque es un cánido que se amolda de manera perfecta a la vida en la ciudad y a los espacios pequeños, precisa dar largos y enérgicos paseos. Su naturaleza le hace querer con insensatez la libertad de los espacios abiertos y apacibles. Tendrás que sacarlo con cierta frecuencia y siempre y en todo momento eligiendo horas con calma, por el hecho de que no lleva realmente bien el bullicio. Para que sea una rutina agradable y relajante, evita las zonas con mucho jaleo.

Es una mascota que le agrada mucho el calor, y el frío no tanto. Y como le chifan los espacios al aire libre, ten mucho cuidado con las barreras de casa, por el hecho de que si te olvidas de cerrar algo, tu cánido se irá de camino espontáneo. Un riesgo que vale la pena no correr por si las moscas le ocurriese algo por la calle.

Cómo cuidar a un basenji - Paso 2

Es esencial el entrenamiento. Cuando son pequeños, son muy traviesos y les chifla morder todo lo que se encuentren. Dedica tiempo a la educación temprana para inspeccionar un tanto ese carácter y conseguir que sea más obediente. Tu cánido siempre y en todo momento será un apasionado juguetón, pero podrá percibir órdenes y cumplirlas. Empieza con comandos fáciles, como sentarse, dar la pata, acostarse…, verás como con la fuerza de la reiteración y las recompensas, conseguirás que tu basenji se transforme en un piloso muy educado.

Respecto a la alimentación, el basenji no es una mascota muy exigente y compleja con sus gustos. Tendrás que darle entre 250 y 300 gramos diarios de pienso seco bien balanceado para que se sostenga, fuerte, vital y a pleno desempeño. También puedes darle cada día golosinas, aunque con un bajo porcentaje de grasas y calorías vacías. Para completar su conservación alimentaria, puedes darle una vez al día, de esta manera como su pienso seco, unos 50-100 gramos de comida húmeda de calidad.

Cómo cuidar a un basenji - Paso 4

El basenji es un cánido sanísimo por naturaleza, no se le conocen muchas debilidades. Una de las más conocidas es que no acepta bien el frío. Pero en un caso de esta manera, puedes abrigarlo con alguna prenda singular o sacarle de camino en las horas de sol. En el siguiente artículo puedes ver Cómo proteger a un cánido del frío.

En casa, en especial en las temporadas frías, deja que su cama esté cerca de la calefacción y siempre y en todo momento elevada del suelo. Se ha detectado en la raza una atrofia progresiva de retina, que acostumbra a terminar en ceguera y también el síndrome de Fanconi que puede provocar insuficiencia renal, displasia de cadera, hipotiroidismo y anemia hemolítica. Por lo demás, es una raza de gran fortaleza, bastará con las revisiones médicas puntuales, y nunca debes olvidar las vacunas y las desparasitaciones.

Cómo cuidar a un basenji - Paso 5

Y finalmente, respecto a la higiene básica, los cuidados que precisa un basenji son poquísimos. La frecuencia de lavado he de ser como la de un gato, pues es una raza que no desprende pelo ni olores. Puedes cepillar su pelo diariamente con un guante de cerdas y tendrá un mantón impoluto. Procura, además de esto, sostener sus ojos limpios, para esto puedes utilizar toallitas con suero fisiológico. Y sin olvidar, los cuidados bucales, desde el instante en que es un cachorro debes habituarlo a los cepillados regulares para evitar cualquier resto o resto en su dentadura.

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