Cómo cuidar de un cánido recién nacido

Cuando llega por primera vez a nuestra casa un cánido, es usual que afloren dudas sobre de qué forma cuidarlo. Si además de esto acaba de nacer, nos cuestionamos casi todo por miedo a que pueda sufrir cualquier género de daño. Algunas de las cuestiones más habituales son qué debe comer, de qué forma debemos tratarlo, de qué forma mantenerlo a una temperatura recomendable, etc..

Al ser más complejo de lo que pueda parecer en un primer momento, resulta necesario conocer aspectos esenciales para saber de qué forma cuidar de un cánido recién nacido apropiadamente. En Sabioz te damos determinados consejos para que puedas ofrecer a tu cachorro recién nacido todo lo que precisa y, de esta manera, el vínculo con tu mejor amigo canino sea el mejor posible desde el inicio.

Cómo cuidar de un cánido recién nacido – consejos

Antes de entrar en materia, es esencial distinguir entre el cuidado de un cánido recién nacido con su madre o, al contrario, cuidar de un cánido recién nacido huérfano. Contar con la madre siempre y en todo momento será una gran ventaja, pues generalmente se encarga absolutamente de sus crías en sus primeras semanas de vida. Sin embargo, no siempre y en todo momento posiblemente los cachorros estén con su madre y criarlos con la ausencia de esta es algo más difícil.

Se debe tener en consideración que los perros nacen sin el sentido de la vista ni el del oído, esto es, son suecos y ciegos en las primeras semanas de vida, en tanto que tienen el conducto auditivo y los ojos todavía cerrados y finalizando de desarrollarse. A partir de los 12 días los cachorros abren los ojos y es en la tercera semana cuando desarrollan estos sentidos y también, incluso, determinados dan sus primeros pasos.

Ahora que conocemos un tanto mejor de qué forma son los cachorros recién nacidos en determinados aspectos esenciales, ahora ofrecemos determinados consejos para cuidar de un cánido recién nacido:

Entorno apacible y limpio

Es imprescindible que los cachorros no estén expuestos al frío en sus primeras semanas de vida. Por ello, resulta necesario que estén en lugares con una temperatura ambiente que oscile entre los 20 ºC y 22 ºC. Para lograrlo, se pueden utilizar bolsas o botellas llenas de agua templada envueltas en un paño para simular el calor de la madre. Además, si no se cuenta con su presencia, también se puede poner un reloj pequeño en la cama para que el cánido sienta un sonido similar al latido del corazón de su madre y no se sienta solo los ratos que esté en su cama.

Todo ello, lógicamente, se debe combinar con una recomendable higiene de la zona más habitada por el pequeño canino: su cama. Aunque no hay que estar limpiando la zona con productos realmente fuertes diariamente, hay que mudar la cama o la manta cuando se ensucie y adecentar ese pedazo de suelo con un producto de limpieza natural o capaz para la higiene de una casa con cachorros (los encontrarás en tiendas de productos para animales).

Seguir el plan de vacunación

Al mes y medio de vida, comienza el plan de vacunas para un cánido recién nacido. Es imprescindible cumplirlo a rajatabla para que no caiga en ninguna enfermedad que afecte a su desarrollo ni a su salud generalmente. Por ello, se le debe vacunar periódicamente a lo largo del primer año de vida y, más tarde, cumplir con las datas estipuladas por el veterinario para asegurarnos que nuestro cánido medrará sano y fuerte. Hay que tener en consideración que el plan de vacunación puede mudar conforme el país y la zona, pero que hay que informarse y cumplir con las vacunas obligatorias. En este otro artículo de Sabioz solventamos la duda sobre Cuáles son las vacunas que debo ponerle a mi cánido.

Seguir el plan de desparasitación

Del mismo modo, hay que tener en consideración la desparsitación interna y externa, la como también hay que organizar con el veterinario y cumplirla para evitar contagios y enfermedades. En estos otros posts explicamos Cómo suprimir pulgas en cachorros recién nacidos y Cuándo comenzar a desparasitar a un cachorro.

Acariciar al cachorro y asistirle a caminar

Llega un momento en el que el pequeño cánido deja de arrastrarse y también intenta mantenerse con sus cuatro patas para caminar y ser más independiente. Para asistirle en su aprendizaje, es recomendable acariciarle desde la cabeza hasta la cola y al revés, pues con esto logramos simular los lengüetazos de su madre si no está presente. Se trata de un enorme estímulo para él, el como le hará sentirse más seguro. Así mismo, otra forma de estimularlo para que pasee es enseñarle algo de comida, por poner un ejemplo su biberón o si ya comienza con algún comestible sólido entonces un pedazo de este, y distanciarla un tanto para que se acerque a procurarla.

Aunque hasta aquí ya te hemos dado distintos consejos para hacer que tu pequeño cachorro esté más cómodo y medre bien, proseguimos explicando más puntos vitales, como la alimentación, para cuidar de un cachorro recién natural de sus primeras semanas de forma recomendable.

Cómo nutrir a un cánido recién nacido

Otro de los aspectos más esenciales a tener en consideración con la llegada de un cánido recién nacido a nuestro hogar es el de su alimentación. Debemos tener muy, muy claro que va a depender únicamente de nosotros, con lo que es nuestra responsabilidad que coma de forma recomendable. En el en caso de que esté la madre habrá que dejar que esta lo amamante el tiempo preciso. No obstante, lo frecuente es que no tengamos la presencia de la madre, con lo que la alimentación de un cánido recién nacido pasa a ser responsabilidad nuestra al 100%. Por tanto, hay que tener claro que, para comenzar, vamos a deber darle el biberón cada 2 o 3 horas. Es esencial que no transcurran muchas horas entre toma y toma para que el cachorro se sostenga hidratado y adquiera los nutrientes precisos para su desarrollo y desarrollo. Llegados a este punto, la pregunta es clara: ¿de qué forma dárselo?

Cómo dar leche a un cánido recién nacido

Primero debemos ser siendo conscientes del género de leche que precisa, con lo que es imprescindible consultar al veterinario sobre la mejor leche en polvo para nuestro cánido teniendo presente su edad, peso y otros factores.

No obstante, en el caso de no hallar este género de leche, se puede hacer una mezcla de múltiples ingredientes proteicos para hacer una leche maternizada capaz para el cachorro recién nacido. Un ejemplo de receta de leche materna casera para perros es la que contiene leche de vaca, yemas de huevo y crema de leche para conseguir un comestible completo. Para que veas esta y otras recetas, te invitamos a que entres en este enlace a nuestro artículo sobre Cómo hacer leche maternizada para perros – recetas de urgencia.

Debemos dar leche a nuestro cánido usando un biberón singular recomendable a su tamaño. Este género de biberones se comercializan en muchos negocios dedicados al cuidado de animales, con lo que no cuesta toparlos en el mercado. También se puede utilizar un cuentagotas en el caso de no contar con de un biberón. Además, hay que calentar la leche a una temperatura cercana a los 38 °C.

Consejos para pasar de la leche al pienso

Para pasar de la leche al pienso, siempre y en todo momento se debe consultar con el veterinario para asegurarnos que lo hacemos en el momento recomendable. Algunos de los inconvenientes de salud más esenciales afloran en los primeros meses de vida, con lo que no se debe dar ningún paso en falso para que nuestro cánido medre adecuadamente y pueda fortalecer su sistema inmunológico.

También es recomendable consultar el género de pienso ideal para él, pues la pluralidad en el mercado es extensa y no todas son válidas para todos los perros. Para ello, hay que tener en consideración su peso, actividad frecuente, estado de salud general y observar que los componentes nutricionales sean de calidad. También resulta conveniente conversar con el veterinario sobre la combinación del pienso con una alimentación natural y casera, pues la pluralidad es más inmejorable en muchos sentidos.

En este otro artículo de Sabioz compartimos más información sobre Cómo nutrir a un cachorro recién nacido.

Cómo sostener caliente a un cánido recién nacido

Tal y como hemos explicado a lo largo del artículo, es esencial que podamos sostener en una temperatura ideal a nuestro cánido recién nacido. En un tiempo estable de unos 20 ºC o 22 ºC el cachorro tendrá el calor que precisa para que su estado sea agradable.

Por ello, es recomendable poner a su disposición una cama amoldada a su tamaño con almohadas y mantas de un grosor recomendable. Las botellas de agua templada y las esterillas o colchonetas térmicas para perros también pueden ser una buena solución, pero deben situarse en una distancia mínima para asegurarnos de que nuestro cachorro no se queme.

No obstante, tan malo puede que el cánido pase frío como que tenga un exceso de calor, con lo que resulta necesario ir observando la temperatura de su cama y, en ocasiones, la suya propia, como fijarse en si busca abrigo o si busca salir de la cama, pues tal vez tiene calor.

Si quieres leer más artículos similares a Cómo cuidar de un cánido recién nacido, te invitamos a que entres en nuestra categoría de Mascotas.

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