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Cómo cuidar de un enorme danés

18 mayo, 2022
Cómo cuidar a un gran danés

El gran danés o dogo alemán es un cánido que destaca por sus grandes dimensiones. Este mismo rasgo físico puede crear una primera impresión errada al asociarlo con un cánido peligroso o beligerante. Esta raza de cánido es realmente muy afable, obediente y familiar, al tiempo de protectora. Es un cánido que precisa de determinados cuidados en función de su condición física y su carácter, con lo que en el presente artículo de unComo explicaremos los puntos más esenciales para saber de qué forma cuidar de un enorme danés.

Pasos a proseguirse:

Antes de nada, cabe decir que, aunque el gran danés es un cánido obediente y que no supone una amenaza, el papel del amo en su entrenamiento es esencial para que medre como un cánido estable. Del mismo modo ocurre con prácticamente cualquier raza de cánido, pero obviamente no será lo mismo un cánido mal adiestrado que presenta las dimensiones del gran danés que otra raza como podría ser un pomerania. La estabilidad de un cánido depende del amo y exactamente por esto resulta necesario saber las necesidades de cada cánido en específico. Por ello, nos vamos a centrar en aquellos cuidados del gran danés que debemos tener en consideración para que sienta sus necesidades satisfechas y podamos disfrutar de su excelente carácter y compañía.

En primer lugar, debido al importante tamaño del danés, la alimentación será un factor esencial, pero además hay que tener en consideración que es un cánido que no acostumbre a ser realmente activo. Esta raza de cánido tiende a desarrollar ciertas enfermedades relacionadas con la alimentación, con lo que vamos a deber prestar singular atención a este punto. Cuando se trata de nutrir a un cachorro, las raciones se dividen en tres durante el día: mañana, tarde y noche, evitando que coma justo tras realizar ejercicio. En el periodo de desarrollo es esencial aportar a nuestro amigo la cantidad de nutrientes precisos para desarrollar sus huesos. Debemos evitar los comestibles enriquecidos en calcio y los complementos. En cuando al gran danés adulto, la ración de comida acostumbra a ser de un par de veces al día. El cambio de comida de cachorro a adulto he de ser gradual, ofreciéndole una parte de una y de otra progresivamente hasta el momento en que solo se le ofrezca la de adulto. Esto va a depender del peso de nuestro gran danés y será esencial consultarlo con el veterinario para realizar un seguimiento. El gran danés adulto precisa unos niveles de proteína inferiores que los cachorros, otro factor que se debe tener en consideración. Se puede decantarse por la alimentación a base de pienso duro, o combinar pienso duro con uno más húmedo.

Cómo cuidar a un gran danés - Paso 2

Aunque pueda parecer contradictorio por su importante tamaño, un enorme danés no precisa de grandes cantidades de ejercicio. Son perros con un enorme potencial para realizar actividades que impliquen competiciones deportivas y otras relacionadas con el planeta canino, pero con sacarle a caminar tres veces al día, el tiempo preciso para que ejercite su cuerpo, será suficiente. En el caso de los cachorros, no es recomendable someterlos a grandes sacrificios físicos, pues podríamos influir en el desarrollo de huesos y articulaciones al aguantar su elevado peso. Tienden a ser perros a los que les agrada «vaguear», con lo que debemos procurar que se mantengan activos mediante los paseos.

Cómo cuidar a un gran danés - Paso 3

Como hemos comentado al inicio del artículo, este cánido es afable y obediente, pero precisa de un entrenamiento desde el comienzo, como deberían tener todos los perros, independientemente de la raza. En el caso de perros como el gran danés, el entrenamiento es esencial debido a su tamaño y fuerza. Se debe insistir en especial en las conductas del cánido que implican el contacto con los humanos, por ejemplo, el hecho de saltar sobre las personas cuando las ve. Cuando es un cachorro, puede resultar gracioso, pero cuando medre y llegue a pesares hasta 55 kilos, puede suponer un auténtico inconveniente. Otra conducta que debe corregirse es la de morder, aunque sea jugando, pues puede llegar a generar daños. Un cánido que sepa que morder esta mal no presionará lo más mínimo cuando alguna parte del cuerpo, como la mano, entre en su boca. También deberemos enseñarle a que no se suba a la cama o al sofá, de lo opuesto te quedarás sin espacio, además de esto de ser una conducta poco recomendable y que se debe corregir. En este artículo te explicamos de qué forma enseñar a tu cánido para que no se suba a la cama.

Cómo cuidar a un gran danés - Paso 4

En cuanto sua pelaje, el gran danés precisa de pocos cuidados. Su color puede cambiar entre negro, plateado, atigrado, leonado y arlequín, esto es, con máculas blancas y negras. Se trata de un pelaje corto y limpio, el como no suelta pelo en exceso. Se le debe humidificar una vez al mes para no dañar la grasa natural que fabrican en su piel, aunque además va a depender de si el cánido tiende a ensuciarse mucho en sus paseos; esto cambiará en función de si pasea por lugares de montaña, donde pueda meterse entre matorrales o en barro sucio, o si se le pasea por la ciudad.

Otro de los cuidados del gran danés debe ver con sus inconvenientes de salud. Se trata de una raza que tiende a sufrir enfermedades como displasia de cadera, hipotiroidismo, inconvenientes oculares y inconvenientes cardiacos. Por ello, se debe proseguirse una revisión del estado del cánido desde el instante en que se une a nosotros, con tal de asegurarnos que tiene todo lo que precisa para su buen estado de salud.

Cómo cuidar a un gran danés - Paso 5

Antes de resolverse a agregar un enorme danés a la familia, es recomendable tener en consideración determinados factores:

  • Se trata de un cánido de importante tamaño, con lo que en el en caso de que hayan pequeños en la familia, será recomendable que sean mayores, aunque no es incompatible. Además, debe tener espacio suficiente para poder convivir entre nosotros.
  • El gran danés precisa grandes cantidades de comida, con lo que has de estar preparado a abonar tal cantidad de comestible.
  • Aunque no requiera de mucho ejercicio, vas a deber dedicarle tiempo para sacarlo a caminar tres veces al día al menos, además de esto de jugar con él y llevarle al veterinario. Debes de estar preparado a dedicarle una parte de tu tiempo.
  • El entrenamiento puede acarrear tiempo y paciencia. Por ello, debemos sumarle una parte de tu tiempo a esta acción, además de esto de ser paciente y no esperar resultados inmediatos en su enseñanza. Un cánido que no es bien adiestrado puede presentar comportamientos violentos o bien otros inconvenientes.

En este artículo te enseñamos a que aprendas a enseñar a tu cánido para que venga cuando le llames.

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