Cómo cuidar un piercing en el pezón

El piercing en el pezón es la perforación más sensual que puede realizarse en el cuerpo humano. Aunque no se vea a simple vista, es una de las modificaciones anatómicos más populares actualmente. Esta zona resulta singularmente sensible, lo que aumenta el riesgo de sufrir infecciones no deseadas si el agujero no se cuida adecuadamente.

Si piensas en horadar tu pezón, debes leer este artículo de Sabioz.com sobre de qué manera cuidar un piercing en el pezón, en el como te damos una serie de consejos prácticos que debes proseguirse al pie de la letra para cicatrizar la herida del piercing y conseguir que esté libre de infecciones.

Pasos a proseguirse:

Antes de realizar cualquier modificación anatómico, debes tener en cuenta determinados aspectos esenciales. La zona del pezón es un área extremadamente frágil y cualquier perforación que te hagas, te va a doler. No obstante, como cualquier otro piercing, el dolor es transitorio y acaba por desaparecer tras la perforación.

Además, el umbral del dolor es relativo y cambia conforme cada persona, de forma que una persona puede sentir mucho dolor mientras que que otra apenas una leve molestia. Sin embargo, si notas que el dolor no cesa, pon un hielo durante dos minutos en la zona afecta y repite esta acción cada cuatro horas, de esta forma la inflamación reduce y el dolor comienza a desaparecer poquito a poco.

La perforación ocasionará aproximadamente inconvenientes conforme como sea la forma del pezón; determinados son demasiado planos y otros, en cambio, están hundido en la piel. Ante esta situación, es necesario consultar a un especialista que te aconseje sobre la tipología del piercing, cuál es el que más se amolda a tu anatomía y qué dificultades pueden sucederse.

En este otro artículo de unComo te asistimos a que puedas saber si un piercing está inficionado.

El primer aspecto resaltable es el hecho de que el periodo de cicatrización de la piel que cubre el pezón fluctúa, al menos, entre unas seis o bien ocho semanas. Factores como el nivel de sacrificio en la realización de actividades, un golpe casual o el mero roce de la ropa con la zona perjudicada harán que el tiempo de curación cambie.

Asimismo, la fisionomía de cada persona condiciona por completo el proceso de curación, en tanto que, por ejemplo, una mujer con los senos grandes probablemente experimentará un periodo de curación mayor debido a que es más propensa a percibir un golpe o fricción durante su actividad diaria normal, mientras que que, por contra, una mujer o bien hombre con un tamaño más reducido de pecho, podrá cicatrizar la herida antes.

En unComo te contamos de qué manera cuidar un piercing para que no se infecte.

La higiene es esencial para cuidar un piercing en el pezón. Bajo ningún término toques el área del pezón con las manos sucias. Con mucho cuidado, límpialo un par de veces al día hasta el momento en que se haya curado por completo. Para ello, usa agua templada y jabón neutro (por ejemplo, el de glicerina) y, ayudándote de un bastoncillo o toallita, limpia suavemente la zona, eliminando los restos sanguinolentos que hayan podido acumularse alrededor del agujero.

Procura que el bastoncillo o la gasa que uses no sea de algodón pues pueden quedar hebras sobre la herida y también infectarla. Mientras lo limpias, mueve sutilmente el aro para que el agua con jabón llegue a todas las zonas de la perforación. Después, asegúrate de secar realmente bien toda la areola para prevenir la aparición de infecciones causadas por la humedad restante.

Para acelerar el proceso de curación, puedes untar una crema cicatrizante que ayudará a que el piercing sane más veloz o bien una solución salina, disolviendo 1/4 de cucharadita de sal marina en medio vaso de agua, que, además de esto de acelerar la curación, calma el dolor.

Cómo cuidar un piercing en el pezón - Paso 4

Reemplaza la ropa interior ajustada por otra más holgada. Evita que esta quede demasiado ajustada pues entonces ejercita presión sobre el área del piercing y puede causar molestias y también infecciones. Ten en cuenta que en los pezones concurren distintas terminaciones inquietas que hacen que la piel reaccione inmediatamente ante cualquier estímulo.

Actualmente hay infinidad de piercing de simple adquisición en las joyerías o tiendas especializadas. Ello posibilidad el poder mudar el estilo de la pieza con cierta frecuencia y sencillez. Aunque mucha gente lo hace, no es recomendable que seas tú quien cambie los anillos del piercing. Recuerda que existen estudios de tatuajes y piercing donde los profesionales pueden hacerlo.

De hecho, para la mayoría de ellos no supone ningún sacrificio mudar el piercing, con lo que probablemente ni siquiera te cobren por esta razón, singularmente si el otro piercing que quieres ponerte lo has comprado en ese estudio.

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