Cómo hacer la introducción de un ensayo

El ensayo es un texto en el como el creador expone y arguye su opinión o bien creencias sobre un tema específico (este puede ser social, cultural, político, entre otros). El ensayo acostumbra a emplearse en escenarios académicos aunque, hoy en día, muchos son los autores que publican ensayos para el gran público lector, gracias a que el aumento en ventas de este género de escritos ha subido en los últimos tiempos.

Cada ensayo, como cada autor, es completamente diferente. No obstante, hay unas reglas básicas, en lo que a estructura de un ensayo se refiere, que dejan que el texto sea expuesto de una manera asequible y entendible para aquel que lo lea. Si piensas en escribir uno, resulta necesario que conozcas, para comenzar, de qué forma hacer la introducción de un ensayo. En Sabioz, vamos a explicarte todo lo que precisas saber para conseguir un trabajo excelente.

Cómo hacer la introducción de un ensayo – qué tener en cuenta

La introducción de un ensayo es la primera exposición del lector al tema a tratar, justo tras el título del ensayo. Los lectores podrían no ser especialistas en la cuestión sobre la que van a leer y, por tal razón, la introducción he de ser clara y enseñar dominio del tema a discutir. Un ejemplo de de qué forma comenzar un ensayo sería empezar definiendo los términos básicos del tema del que se va a conversar o hacer un repaso de la historia o las teorías que abarcan el tema. En este artículo, te explicaremos de qué forma comenzar la introducción y qué estructura debe tener, ¡con lo que atento y sigue leyendo!

Antes de aprender de qué forma hacer una introducción para ensayos, es recomendable que conozcas las partes básicas en las que se habitúan a dividir este género de textos, las que son:

  • La introducción (de la que vamos a hablar en el presente artículo).
  • El desarrollo del texto: es donde expondrás tus ideas, creencias y acuerdos y/o desacuerdos razonados y argumentados.
  • La conclusión: donde repasarás todas las ideas desarrolladas a lo largo del texto, exponiendo, valga la redundancia, tu conclusión final al respecto.
  • Los anexos: los anexos pueden aparecer en un ensayo o no. Esto va a depender de si has consultado fuentes específicas, has convocado autores y sus obras.
  • Hay diferentes géneros de ensayo, como los ensayos literarios, críticos, científicos o narrativos. El lenguaje de tu ensayo, como sus propósitos, van a deber amoldarse al género que emplearás. Sin embargo, grosso modo, todos los géneros de ensayo deben contener las mismas partes esenciales.

    Si, alén de saber de qué forma comenzar una introducción, quieres conocer más sobre la estructura de los ensayos y de qué forma desarrollar cada una de sus partes, te invitamos a visitar Cuál es la estructura de un ensayo, ¡allá lo explicamos todo al respecto!

    Cómo comenzar una introducción de un ensayo

    Lo primero que precisas saber para hacer una introducción es tener claro de qué vas a conversar en tu ensayo. ¿Quieres expresar tu opinión y tu reflexión sobre la política actual en el país? ¿Deseas examinar y dar a conocer al planeta tus ideas sobre la sociedad de consumo? Son muchos los temas sobre los que conversar cuando se decide escribir un ensayo. Lo esencial es que tengas claro sobre qué quieres escribir y por qué. Para comenzar tu introducción debes tener en cuenta lo siguiente:

    • Cómo vas a presentar el tema que tratarás.
    • Cómo vas a enfocar el escrito. ¿Tendrá la forma de un diálogo en el que dos personas realizan preguntas y dan contestaciones al tema principal? O, por lo opuesto, ¿se tratará de una narración por episodios en las que se expondrán las distintas partes de tu razonamiento?

    Recuerda que tan esencial es lo que cuentas como de qué forma lo cuentas. Esto es de esta forma, sobre todo, cuando tienes la intención de que tu trabajo sea leído por el mayor número de personas posible.

    Cómo comenzar una introducción supone una labor tan esencial como la de escribir el ensayo en sí. Gracias a una buena introducción, podrás conseguir captar la atención del lector. Para ello, es esencial que empieces tu ensayo con una oración que “enganche” y que, además de esto, deje ver, meridianamente, el tema que tratarás en tu trabajo. Si quieres que la introducción de tu ensayo sea eficaz, es recomendable que tomes en cuenta los próximos consejos:

  • Estructura la introducción de una manera clara donde los parágrafos estén bien distinguidos.
  • Utiliza lenguaje académico o más especializado si el texto va orientado a un público erudito. Si buscas escribir ensayos que lleguen al gran público, usa un lenguaje que, aunque formal, pueda ser entendido sin recurrir a diccionarios especializados. Si, todavía de esta forma, precisas emplear algún término específico, explícalo meridianamente mediante alguna acotación o algún ejemplo ilustrativo.
  • Asimismo, debes exponer el tema del que quieres conversar al paso que pones en situación al lector. Para dar un ejemplo de introducción a un ensayo, no es exactamente lo mismo decir: “Los móviles están concluyendo con las relaciones personales y yo estoy en contra” que, en cambio, empezar tu texto de la próxima forma:

    “Hoy en día y, debido a los importantes cambios sociales y tecnológicos que vivimos, nuestras relaciones interpersonales se han visto mermadas por el uso de los teléfonos móviles y, como consecuencia, de las redes sociales. Todos empleamos dichos canales de comunicación virtual para entablar nuevas relaciones de amistad y también incluso relaciones cariñosas. ¿Llegará un momento en el que los avances en tecnología acaben por cancelar o menguar los sentimientos de los humanos? ¿Perderemos nuestras innatas habilidades sociables y sociales en pues de un planeta únicamente virtual?”.

    Se trata de ofrecer al lector la posibilidad de ponerse en contexto y, de ser posible, de identificarse o entender el inconveniente, idea o bien teoría de los que charlarás ahora.

    En este otro artículo de Sabioz explicamos Cómo escribir un ensayo argumentativo, te invitamos a su lectura para ampliar esta información.

    Cómo hacer una introducción de un ensayo universitario

    En el caso de los ensayos universitarios o de campo académico, toda introducción comienza con lo que lleva por nombre una “hipótesis”. A raíz de dicha hipótesis, y empleándola como hilo conductor, se procede a desarrollar y a argüir todo el ensayo.

    A diferencia de los ensayos no académicos, si quieres o debes escribir un ensayo universitario, has de saber que es muy esencial conocer en profundidad el tema que vas a desarrollar y, además de esto, las creencias versadas por otros autores o autoras sobre dicho tema. Para ello es imprescindible que estudies y conozcas a profundidad aquello de lo que vas a conversar. No tendría sentido, por ejemplo, que decidieses realizar un ensayo que versase sobre astronomía si tu conocimiento al respecto es escaso o limitadísimo. Tan esencial como de qué forma comenzar la introducción de un ensayo es saber lo que nunca debes poner en esta. Un exceso de información, al principio del texto, provocará que el interés del lector acabe por agotarse antes de pasar la primera página. Así pues, nunca incluyas en tu introducción lo siguiente:

    • Las conclusiones: las conclusiones de tu ensayo deben ser como la guinda del pastel. Siempre hay que dejarlas para el final.
    • Propuestas o soluciones a los inconvenientes planteados: ¿desde en qué momento conoce alguien la solución antes de saber cuál es el inconveniente?

    Cómo escribir un ensayo

    Escribir un ensayo es una labor tan minuciosa y que precisa de tanto trabajo y sacrificio como una novela pero, también, es un trabajo gratificante que te deja manifestar tus ideas y exponerte ante tus lectores. Si piensas en escribir un ensayo, además de esto de convicción, es esencial que tengas las próximas herramientas:

    • Habilidad escrita para expresar y argüir aquello que quieres: olvídate de monosílabos y oraciones cortas. La lectura de un ensayo, como la de cualquier novela, debe suministrar información y creencias, pero también debe conseguir que la lectura se transforme en una acción satisfactoria y enriquecedora, tanto a nivel mental como espiritual.
    • Buena ortografía: antes ponerse a escribir, hay que aprender cómo se escribe.
    • Capacidad de síntesis: es esencial desarrollar el tema a tratar y las creencias, pero irse demasiado por las ramas puede provocar que el lector deje de leer o pierda el interés.

    Para escribir un ensayo, y esto abarca también la cuestión de de qué forma hacer un ensayo universitario, es recomendable que sigas la próxima estructura:

    • La introducción: sea la exposición de una hipótesis sobre los rayos gamma o tus ideas sobre la pérdida del romanticismo en el futbol en pues del dinero y los grandes medios, el principio de tu ensayo he de ser el “anzuelo” del que piquen tus lectores.
    • El desarrollo y los recursos: en esta parte, desarrollas tus ideas mediante, como su nombre ya lo apunta, los recursos (el material que tienes para convencer, argüir y proteger tu situación). Si tu ensayo es universitario, tus mejores armas de convicción serán las estadísticas, datos, citas bibliográficas, ejemplos (todos ellos probados mediante las referencias bibliográficas). Si tu ensayo no es académico y es más informal, puedes desarrollarlo mediante ejemplos o situaciones analizadas desde tu opinión; aquí se incluye todo lo que creas que pueda dar peso a tu razonamiento.
    • La conclusión: la conclusión he de ser el colofón o, como hemos dicho, la guinda del pastel. En esta parte, resumes, robusteces y reafirmas las creencias expuestas durante todo el texto, mostrándoselas al lector de una manera trabajada y concluyentes. Atención: no se trata de repetir todo el rato lo mismo tal como si de un mantra se tratara, sino de ofrecer al lector tus porqués y tus conclusiones.
    • La bibliografía: esta parte es imprescindible en todo ensayo universitario y, prácticamente siempre y en toda circunstancia, en el resto de los ensayos. Nadie nace enseñado y todos los escritores, por muy observadores, inteligentes y reflexivos que sean o hayan sido, siempre y en toda circunstancia precisarán tomar de la fuente de conocimiento de otros autores. Procura siempre y en toda circunstancia dar crédito a los autores de las ideas con las que te has inspirado.

    Escribir un ensayo es una labor gratificante que te dejará conocerte mejor y mostrarte al planeta tal como eres. Si tienes tu ensayo listo y no estás seguro de de qué forma darle un buen final, no vaciles en consultar nuestro artículo Cómo hacer una conclusión de un ensayo. ¡Ánimo! Esperamos que este artículo de Sabioz haya sido de tu interés.

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