Cómo hacer salsa blanca para pasta

Cómo hacer salsa blanca para pasta

La pasta es uno de esos platos que habitúan a agradar a todo el planeta y es, además de esto, un producto muy agradecido, en tanto que siempre y en todo momento está sabroso, independientemente de las técnicas que se empleen para su cocinado. Salsa pesto, salsa boloñesa, salsa carbonase… la lista de opciones para acompañar este plato son infinitas.

Hoy te queremos dialogar de la salsa blanca, una propuesta deliciosa y simple de realizar para aquellos amantes de la gastronomía que no tengan mucha experiencia tras los fogones. Aunque muchos la confundan con la salsa Alfredo, queremos resaltar que se trata de dos recetas absolutamente diferentes, ¡no te distraigas!

Para la propuesta de hoy, te descubrimos una deliciosa receta de salsa blanca para pasta, pero te alegrará saber que te servirá también para otros platos, como por ejemplo, el pollo en salsa blanca. ¿Estás preparado? Desde Sabioz te explicamos, pasito a pasito, de qué forma hacer salsa blanca para pasta, una alternativa deliciosa que requiere poco tiempo y sacrificio y que sorprenderá a tus convidados. ¡Toma nota!

4 comensales
15 minutos
Dificultad baja
Ingredientes:
Necesitarás:
Pasos a proseguirse para hacer esta receta:

¿Te preguntas de qué forma hacer salsa blanca simple para pasta? Lo primero que debes hacer es poner las dos cucharadas de mantequilla en una olla al fuego para que se funda. Es esencial no utilizar temperaturas muy elevadas, en tanto que nuestro objetivo es que se deshaga poquito a poco, no que se queme.

Mientras la mantequilla se está fundiendo, puedes coger un cazo pequeño y agregar la leche que has preparado anteriormente en una taza mediana. Recuerda que debes poner la cacerola a fuego lento, en tanto que vas a deber retirarla justo antes que la leche comience a hervir.

Cómo hacer salsa blanca para pasta - Paso 2

Cuando la mantequilla se haya derretido, incorpora a la cazuela la harina de trigo. Es mejor que la vayas añadiendo poquito a poco para que se ligue bien con la mantequilla y no queden grumos. No te olvides de remover de manera continua la mezcla, así quedará una pasta absolutamente homogénea y con una textura grasosa. Una vez hayas añadido toda la harina, remueve durante un minuto para que la mezcla sea perfecta.

 

Una vez tengas esta pasta grasosa, es el momento de verter la leche. Igual que con la harina, es esencial que vayas añadiendo la leche poquito a poco a la mezcla.

La clave está en hacer de nuevo una textura grasosa, fina, suave y sin grumos. Remueve la mezcla con una cuchara durante todo el proceso, hasta el momento en que todo quede bien ligado y esta comience a hervir y a compactar. El fuego debe proseguirse a baja temperatura en tanto que, de lo opuesto, los ingredientes no quedarían bien mezclados, aparecerían grumos y también incluso se podría llegar a quemar.

Tras verter la leche, verás que la mezcla comienza a hervir. Sigue removiendo bien hasta el momento en que espese y, cuando lo haga, calcula unos dos minutos para sacarla, pero siempre y en todo momento observando para que no espese demasiado.

 

Una vez la salsa haya compactado, es el momento de retirar la cazuela del fuego y agregar la sal y la pimienta. La cantidad va a depender de tu gusto personal y del punto de sabor que desees darle a la receta. Si te agrada la nuez moscada, ahora es el momento de poner la cantidad deseada.

Ya has acabado de hacer la salsa blanca casera para pasta, pero si quieres agregar algún otro ingrediente, es tu resolución. Ahora solo falta agregar la salsa a la pasta que hayas elegido y esperar a que tus convidados se chupen los dedos. Si te ha agradado la receta, te invitamos a este artículo sobre Cómo hacer salsa besamel, en tanto que es otra alternativa deliciosa y muy popular.

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Consejos
  • Para cocinar salsa blanca, es mejor que emplees cuchases de madera para remover y mezclar. Además de no dañar la olla, conseguirás que la salsa no se quede pegada.
  • Mantén siempre y en todo momento el fuego a temperatura baja y muy frecuente para evitar que se queme la salsa o se pegue a la cazuela.
  • No es bueno subir la temperatura del fuego para acelerar el proceso y entonces bajarla, en tanto que es frecuente que la salsa se eche a perder.
  • Estas cantidades son para cuatro personas, pero si te agrada agregar mucha salsa a tu plato, vas a deber poner más cantidad de cada ingrediente.

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