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Cómo no ser tan exigente

18 mayo, 2022
Cómo no ser tan exigente

Tener cierto nivel de demanda se considera positivo para mejorar y crecer a todos los niveles, pero cuando alcanzas un punto en que las demandas son exageradas, hay que comenzar a meditar al respecto. Y es que cuando se tiende a ser extremadamente exigente, se comienza a esperar lo mismo en el resto, y eso es de todo, menos saludable. Aspirar al perfeccionismo es perjudicial para ti y para la gente que te circunda, por eso en el presente artículo de Sabioz.com te contamos de qué manera no ser tan exigente.

Pasos a proseguirse:

Para comenzar, debes tener claro que ser realmente exigente no es nada positivo, especialmente con el resto. No es recomendable pedir más a la gente de lo que es capaz o quiere dar. Una demanda desmedida conduce de forma irresoluble a la infelicidad muy frecuente. Lo que prueba una persona que se comporta así es que tiene algún inconveniente de autoestima. Debes aprender a quererte como eres, así también respetarás y amarás a el resto con lo que son sin procurar mudar ni demandar nada.

Cómo no ser tan exigente - Paso 1

La demanda es un auténtico inconveniente pues puede llegar a convertirse en una insatisfacción permanente. Una persona muy exigente no se siente bien consigo misma ni con el resto. Suele fijarse con frecuencia en los defectos de el resto y en los propios. Esta busca de la perfección puede ser una auténtica pesadilla para ti y para las personas que te rodean. Así que debes hacer lo posible por mudar esa activa tan tóxica.

La insatisfacción crónica es una emoción muy perjudicial, conduce a la infelicidad y a una tendencia muy frecuente a buscar la perfección en todo, pero nunca llega. Al no poder satisfacer esa necesidad tan exigente, te sentirás siempre y en todo momento incompleto y vacío. Es un inconveniente grave pues esa demanda va a aumentar y afectará a todos los niveles.

Cómo no ser tan exigente - Paso 2

Un buen consejo para hacer frente a altos niveles de demanda es alterar las esperanzas. No es realista opinar que alguien pueda hacerlo todo bien, pensar en eso solo puede provocarte malestar y frustración. Debes aceptar la idea de que confundirse es inevitable, muchas veces alguien muy exigente no acepta sus fallos o no quiere percatarse de los que comete. Asume que nadie es perfecto, ni tú ni las personas que te rodean. Si buscas la perfección, nunca serás feliz. Teniendo esto en mente, cambia tus esperanzas.

¿Quieres ser el mejor en algo? Pues resulta conveniente que deseches la idea, pues siempre y en todo momento habrá alguien que te supere en el momento menos pensado. Aunque consigas resaltar en algo, en cuestión de tiempo aparecerá alguien mejor. Así que sé realista y haz que tus esperanzas sean acordes con tus habilidades y limitaciones. Un buen consejo es procurar hacer las cosas bien, marca metas alcanzables sin buscar la perfección.

Cómo no ser tan exigente - Paso 3

Otro consejo para no ser tan exigente es desterrar los pensamientos negativos. Es realmente posible que no te resulte cómoda ni soportable la idea de que tu trabajo y tus relaciones personales no sean perfectas. En ese momento, posiblemente experimentes emociones negativas, y lo mejor que puedes hacer es no dejarte llevar por esos malos pensamientos que solo te harán sufrir. Haz un sacrificio racional por no ser tan crítico contigo, incluso intenta reírte de los fallos. En vez de reprocharte por todo lo que haces mal, piensa en lo poco que te aporta empeñarte en estas emociones.

En el siguiente artículo, te damos algunos consejos para ser más positivo.

Cómo no ser tan exigente - Paso 4

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