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Cómo podar una lavanda

11 julio, 2021
Cómo podar una lavanda
Cómo podar una lavanda

La lavanda es una de las plantas aromatizadas por antonomasia para jardines, centros comerciales y consultorios, entre otros lugares. Esto se debe, además de esto de a su agradable olor y su atrayente colorido, a que es una planta medicinal muy saludable con distintos usos y beneficios.

¿Tienes una lavanda en casa y no sabes de qué forma darle esos cuidados que tanto precisa? Si es de esta manera, este artículo de Sabioz es ideal para ti. A continuación, te enseñamos de qué forma podar una lavanda adecuadamente para que puedas disfrutar de esta bonita planta durante un buen tiempo. ¡Vamos allá!

Tipos de lavanda que existen

Esta curiosa y ventajosa planta cuenta con más de 30 especies en todo el planeta, aunque sea esta originaria del Mediterráneo. Si quieres conocer ciertas de estas especies para elegir tu preferida, en Sabioz te presentamos los 10 géneros de lavanda más habituales y populares:

Lavanda officinalis

Esta especie de lavanda, retratada ahora, es la más habitual (Lavandula angustifolia), pues se reconoce por su intenso aroma y su potente color morado. Este color, singularmente observable durante principios de verano, desaparece con la llegada del otoño, cuando dicha especie se identifica por su leñoso tallo. La lavanda officinalis se usa, fundamentalmente, con fines ornamentales, para perfumería o para emplearla en la medicina no tradicional.

Lavanda latifolia

Esta especie es originaria de la subregión Mediterránea Occidental. Se caracteriza pues puede llegar a conseguir los 80 cm de altura, por sus perennes hojas lineales y oblongas de color verde ceniza y por su olor alcanforado. Es muy usada para la preparación de aceite esencial antibacteriano y aséptico.

Lavanda dentada o alhucema rizada

La principal característica de este género de lavanda (y aquello que la diferencia de el resto) son sus hojas dentadas. Esta especie forma una inflorescencia de color violáceo en forma de espiga que se compone de 8 a 12 flores aromatizadas. Sus tallos leñosos tienen entrenudos lanudos con pelos estrellados. Este género de lavanda se encuentra primordialmente en España y en el nordoeste de África.

Lavanda de Allard

Esta lavanda es el resultado de un híbrido entre la lavanda latifolia y la lavanda dentada. Este arbusto llega a medir hasta 1 metro de altura y desarrolla un follaje de hasta 1 metro de anchura. Su tallo puede llegar a medir 30 cm de largo y sus hojas aromatizadas son de color verde gris claro, suavemente aserradas con bordes amarillos. Su floración se genera a mediados de verano, cuando todo se llena de color azul pálido-lila.

Lavandula canariensis

Esta planta es originaria de las Islas Canarias y su follaje puede llegar a conseguir hasta 1 metro y medio de altura con un espliego de hasta medio metro. Sus hojas de color verde son de tipo pinnatífidas (o sea, cuentan con pequeñas incisiones), algo que las distingue del resto.

Lavandula lanata

Esta especie, también conocida como alhucema o huagazo, es exclusiva de las montañas de España y puede llegar a medir unos 60 cm de altura. Sus tallos de color grisáceo-blanquecino están cubiertos por pelos ramificados, algo que distingue a esta especie de las otras. Su inflorescencia es compacta y terminal, con flores hermafroditas y de un color violáceo intenso.

Lavandula multifida

Aunque esta especie es originaria de África, está ampliamente extendida mediante la Península Ibérica, Francia, Gran Bretaña y una parte de Italia. Aunque este género de lavanda no sobrepasa los 80 cm de altura, se identifica por tener largas espigas que pueden llegar a conseguir los 50 cm de largo. Sus flores son también de un color más morado que el resto.

Lavanda pinnata

Esta especie tiene hojas pinnadas, o sea, que tiene divisiones en sus hojas. Su tamaño no alcanza los 60 cm de altura y sus inflorescencias están formadas por tridentes. Posee grandes hojas de color grisáceo con lóbulos extensos y planos, como pelos cortísimos y espesos y flores de color intenso.

Cantueso o tomillo borriquero

La lavandula stoechas, nativa de la Cuenca mediterránea, también se encuentra en Australia y en Asia. Sus flores aparecen en forma de ramillete en espiga y se encuentran, al final, sus brácteas de color violeta. Su máxima altura no supera el metro y sus tallos son de color blanco, verde o incluso rojo, con hojas de color verde grisáceo y flores bellas de color morado.

Lavanda viridis

También llamada lavanda amarilla, esta especie pertenece a la familia de las Lamiaceae. Esta lavanda no llega a conseguir los 80 cm de altura, tiene tallos muy ramificados con hojas lanceoladas y sus flores son muy compactas y pedunculadas. Identificarás a esta especie por sus colores, pues en contraste al resto de lavandas, esta es de color verde lima y sus flores son de un color amarillo pálido inconfundible, como verás en la próxima fotografía.

Cómo podar una lavanda - Tipos de lavanda que existen

Cuándo podar una lavanda

Primero, debes tener muy presente que existen dos periodos en el año ideales para la poda de una lavanda. El primero se da durante los meses de marzo y abril, momento en que deberían quitarse las ramas ubicadas en la parte superior de la lavanda, como aquellas que estén secas.

La segunda poda se debe realizar en el mes de septiembre, una vez haya pasado la floración. En ese momento debes deshacerte de las espigas secas y adecentar bien el arbusto para que este quede sólido y bonito.

La finalidad de la poda de la lavanda es alargarle el tiempo de vida a la planta al paso que intentas que esta luzca de una buena floración y pueda asegurar un aroma intenso. Veamos, ahora, de qué forma podar una lavanda adecuadamente para que esta medre sana y fuerte.

Cómo podar una lavanda – punto por punto

Desde Sabioz te invitamos a que podes tus lavandas un par de veces por año para que prosigan medrando sanas y fuertes. Además, es recomendable que no riegues estas plantas regularmente, pues esto podría reducir su delicioso aroma natural. Las lavandas son plantas de lo más bellas, conque no vaciles en aprovechar las flores podadas para decorar tu hogar, realizar ungüentos medicinales, para tratamientos de aromaterapia o bien para extraer sus semillas y conseguir nuevas plantas de lavanda.

Debes saber que es inevitablemente que la lavanda envejezca y muera, pero efectuando una buena poda retrasarás dicho envejecimiento significativamente. Por ello, ahora, te enseñamos de qué forma podar una lavanda adecuadamente punto por punto:

  1. Antes de comenzar, vas a deber tener en cuenta qué género de poda haces y en qué momento del año. ¿Es una primera poda para retirar las flores secas? ¿Es una segunda poda para reparar el arbusto?
  2. Usa guantes de podar, como tijeras singulares para dicha labor.
  3. A continuación, comienza retirando las ramas ubicadas en el centro de la planta. De este modo, conseguirás estimular el desarrollo de nuevas ramas y tu lavanda seguirá medrando bien fuerte y sana.
  4. Una vez te hayas deshecho de las ramas ubicadas en el centro, vas a deber podar los exteriores de la planta para darle un aspecto circular al arbusto y que este sea más agradable a la vista.
  5. Si vas a podar alguna parte donde se encuentren múltiples ramas secas, toma el manojo completo para que, al podarlas, queden los cortes parejos.
  6. Pon énfasis en podar la lavanda del centro cara afuera, pues el centro es la una parte de la planta que quedará despoblada de ramas y hojas y merece singular atención.
Cómo podar una lavanda - Cómo podar una lavanda - paso a paso

Beneficios de la lavanda para la salud

Para terminar, te presentamos determinados beneficios de la lavanda para la salud que no te dejarán indiferente. ¿Quieres descubrir de qué forma puede asistirte esta aromatizada planta ornamental? Te lo desvelamos ahora:

  1. Poderoso relajante natural: las propiedades relajantes de la lavanda han hecho de esta planta una solución natural idónea para aquellas personas que sufren de muchos nervios o ansiedad. Gracias a estas propiedades, la lavanda también puede asistirte a conciliar mejor el sueño y a inspeccionar las taquicardias. Si quieres más información sobre Cómo emplear la lavanda para dormir, no te pierdas este otro artículo de Sabioz.
  2. Mejora la digestión: la lavanda se usa en un enorme número de fármacos para tratar inconvenientes del aparato digestible, pues cuenta con grandes propiedades antioxidantes. Una taza de té con lavanda puede asistirte de forma notable a hacer una buena digestión.
  3. Perfecta para las heridas: las propiedades antibacterianas y cicatrizantes de la lavanda la transforman en una alternativa espléndida para las heridas, las picaduras de insectos, las cicatrices recientes, las infecciones, etc. Puedes aplicar las hojas directamente sobre las heridas para conseguir mejores resultados en menos tiempo o bien realizar tu aceite. En el siguiente artículo te explicamos Cómo hacer aceite de lavanda casero punto por punto.
  4. Remedio natural para el costipado: acabamos mentando las propiedades antivíricas de la lavanda, pues gracias a ellas esta planta se ha usado durante la historia como fármaco esencial para tratar la faringitis, la bronquitis o el frecuente y molesto costipado.

Si quieres leer más artículos similares a Cómo podar una lavanda, te invitamos a que entres en nuestra categoría de Jardinería y plantas.

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