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Cómo saber si el embrague patina

20 julio, 2021
Cómo saber si el embrague patina

Los turismos son máquinas que, por mucho que se cuiden, antes o después acaban dando inconvenientes. El embrague del vehículo, como probablemente habrás experimentado alguna vez, es uno de estos tradicionales.

Sin embargo, debemos tener en cuenta que, cuanto más se cuide un vehículo y cuanto antes se solvente una posible avería, más posibilidades tendremos de que los daños sean menores y estos no afecten al mecanismo del vehículo. Teniendo esto en cuenta, si apreciamos algún cambio en el tacto del embrague, como otros posibles inconvenientes con este pedal, posiblemente haya llegado el momento de pasarse por el taller para que hagan una revisión y evitar así cualquier posible imprevisible.

Piensa que siempre y en todo momento será mejor llevarlo al taller por esta razón que esperar a que el vehículo nos deje tirados en medio de la carretera. Si quieres descubrir de qué manera saber si el embrague patina, sigue leyendo Sabioz. ¡Te lo contamos todo!

Deslizamiento y falta de potencia en el embrague del vehículo

Uno de los síntomas más claros de que tienes el embrague del vehículo deteriorado, son los inconvenientes con la aceleración. Cambias a marchas largas, demandas mayor velocidad al vehículo pero el vehículo no acelera en la proporción que debería. Si te has encontrado con esta situación, es realmente posible que estés frente a un claro ejemplo de un embrague que patina. Si esto sucede, lo más habitual es que la acción del embrague no llegue al resto del motor, lo que provoca la sensación de que “patina” al no conseguir que el vehículo responda a lo que pedimos.

Este inconveniente se aprecia durante toda la conducción pero, de forma más clara, en cuestas o adelantamientos, que es cuando precisas más potencia por la parte del vehículo. Si te hallas en esta situación, es esencial que reduzcas la velocidad a una en la que el vehículo se mueva con soltura y no dé muestras de inconvenientes.

Por lo general, se aconseja conducir por bajo los 100 quilómetros por hora, como acudir a un taller cuanto antes para que se realice una revisión del estado del vehículo.

El vehículo huele a quemado

Otro de los síntomas que te puede señalarse que estas frente a un caso de embrague que patina es el olor a quemado.

Este olor se puede manifestar tanto cuando mantienes el embrague pisado durante un buen tiempo como cuando lo fuerzas demasiado en diferentes terrenos. Esto acarrea un mayor rozamiento de las piezas internas del vehículo, incluyendo el mecanismo del embrague. Este rozamiento es el que provoca este propio olor a quemado.

Si no se solventa este inconveniente, puede dañar otras piezas del vehículo o bien provocar que el embrague patine con mayor sencillez.

Puede interesarte, además de esto, este artículo sobre Por qué mi vehículo huele a aceite quemado.

Cómo saber si el embrague patina - El coche huele a quemado

Problemas con el cambio de marchas

Por otra parte, no se puede obviar que la función principal del embrague es la de mudar las marchas del vehículo. Si cuando cambias de una marcha a otra notas que el embrague no responde como debería, esto es, que la marcha no se cambia con sencillez o que, incluso cuando lo hace, el vehículo se acelera y hace ruidos extraños, lo más probable es que el embrague esté dañado.

Estos daños pueden ser de diferentes tipologías. Uno de los casos más habituales es que las ruedas dentadas del interior del mecanismo se hayan roto o desmejorado a consecuencia de forzar el embrague. En estos casos, será preciso pasar por el taller para que hagan una revisión y puedan reparar el vehículo.

Ruidos molestos y extraños en el vehículo

Finalmente, otro síntoma que te puede acudir a saber si el embrague del vehículo patina o está dañado es la presencia de ruidos que no deberían estar ahí.

De hecho, aunque la presencia de ruidos como chirridos y rozamientos forzados puedan darse en el momento de mudar de marcha, estos ruidos pueden aparecer, además, a lo largo del empleo de marchas en progresivo, esto es, cuando no se esté empleando el embrague. En estos casos, es esencial estar pendiente de los sonidos y posibles ruidos extraños que haga el vehículo, como de los momentos en los que se oigan con más claridad. Algunos ejemplos son:

  • Ruidos molestos cuando el vehículo sube una cuesta
  • Ruidos molestos cuando el vehículo baja una cuesta
  • Ruidos extraños cuando el vehículo acelera
  • Ruidos extraños cuando el vehículo está frenando

Si los ruidos se mantienen en el tiempo y no hay una causa aparente, además posiblemente se trate de un inconveniente del embrague, independientemente de que los ruidos se manifiesten cuando se haga empleo de este pedal o no.

Si este artículo te ha resultado útil y quieres descubrir más cosas sobre tu vehículo, no te pierdas este texto sobre Cuándo debo mudar el embrague de mi vehículo.

Si quieres leer más artículos similares a Cómo saber si el embrague patina, te invitamos a que entres en nuestra categoría de Reparación y mantenimiento de turismos.

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