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Cómo sanar un queloide en el piercing

11 agosto, 2021

Los piercings o perforaciones en la piel son uno de los procedimientos estéticos más populares. Es posible que conozcas a alguien con uno o que tú lo hayas hecho antes. Pese a que se acostumbra a vincular a los jóvenes, muchos adultos también entran en la práctica de perforarse la piel para ponerse accesorios.

Sin embargo, al tener que horadar una zona específica del cuerpo para poner una pieza de joyería, es una práctica que siempre y en todo momento lleva riesgos de causar daños o infecciones si no se realiza con las condiciones higiénicas recomendables. La cicatrización es uno de los aspectos más esenciales para que cualquier piercing se vea estético y, en muchas ocasiones, uno de los posibles daños es la aparición de queloides. ¿Qué son los queloides y de qué manera pueden evitarse? En este artículo de Sabioz te contamos de qué manera sanar un queloide en el piercing para que luzcas estupendo.

Queloide en el piercing: causas

Un queloide es una cicatriz que se extiende alén del área de la herida y que llega a sobresalir de la piel. Tiene un tacto suave y va adquiriendo un tono rojizo conforme evoluciona su tamaño. A diferencia de las cicatrices hipertróficas, que también afloran con frecuencia a raíz de un piercing, el queloide siempre y en todo momento es más grande que la herida original.

Si realmente tienes un queloide, las causas de su aparición son las próximas:

  • Lesión en la piel: cortes, piercings, acne, procedimientos quirúrgicos, picaduras de insectos, inyecciones, tatuajes, entre otras lesiones.
  • Reacción natural del cuerpo frente a una perforación: ciertas personas son más propensas a desarrollar queloides que otras, aunque las causas del porqué todavía se estudian. Las personas latinas, asiáticas o negras son más propensas a desarrollar queloides, como también las personas con antecedentes familiares.

Es esencial sanar un queloide por el hecho de que esta cicatriz aumenta velozmente y, si se desatiende, acaba afectando a otras zonas de la piel que en un principio no habían sufrido ninguna lesión. Es otro factor que lo distingue de una cicatriz regular, ya que no desaparece sin tratamiento.

Además, los queloides pueden traer inconvenientes de estética, pues muchas personas no se sienten a gusto con la apariencia de la cicatriz en la piel.

Los queloides comienzan a aparecer poquito a poco y tras que la herida ya ha sanado. Puede que te preguntes por qué te pica una cicatriz o por qué ves enrojecimiento en el área de la cicatriz. Entra a nuestro artículo Cómo detener la capacitación de queloides para prevenir su aparición.

Cómo sanar un queloide en el piercing – consejos

Afortunadamente, los queloides se pueden sanar, pero no pueden desaparecer sin tratamiento. En Sabioz te damos los próximos consejos para saber de qué manera sanarlos si empiezas a apreciar una bola en el piercing.

Corticoides

Estos fármacos asisten a reducir la producción de células que generan las inflamaciones. En este caso, se pueden infiltrar en la cicatriz para reducir el tamaño. Si el queloide está en una zona del cuerpo muy observable, los corticoides también son una buena opción para mejorar la apariencia estética del queloide.

Láser

El láser vascular contribuye a frenar el aumento de tamaño de la cicatriz tras que aparece en la piel. De esta forma, eludes que su tamaño te resulte incómodo al paso que actúa sobre el sistema inmunitario para provocar su desaparición.

Silicona

Curar los queloides mediante la silicona es un procedimiento en apogeo. Su composición aumenta la eficiencia del tratamiento y cada vez está sustituyendo más a otras alternativas naturales como la vitamina E y los extractos de cebolla.

Aplicar una capa de este producto sobre la cicatriz es muy eficaz, ya que se amolda de forma perfecta a las flexiones de la piel. Además, impide que el viento, el agua y determinadas substancias irritantes entren en contacto con la herida causada. Por todo esto, consigues un enorme alivio y el enrojecimiento se reduce inmediatamente.

Pese a ser una sustancia artificial, la silicona favorece a la retención de la humedad de los tejidos que curan la herida por un lado de las células cicatrizantes.

Otros tratamientos para los queloides

Otros tratamientos médicos a contemplar son la radioterapia y la cirugía, aunque su eficiencia es menor y pueden generar consecuencias problemáticas. La remoción quirúrgica de los queloides, por poner un ejemplo, puede traer como consecuencia que vuelvan a aparecer. Por eso, en Sabioz te invitamos a que consultes con un médico la conveniencia de todas estas alternativas antes de decidir la opción mejor.

Aunque su eficiencia puede ser menor, también existen tratamientos naturales para reducir los queloides. Consulta cuáles son en nuestro artículo Remedios caseros para cicatrices queloides.

Cómo evitar un queloide en el piercing

Si bien hay muchos tratamientos para saber de qué manera sanar un queloide en el piercing, lo más esencial es saber de qué manera evitarlos para futuras lesiones en la piel. Si quieres prevenir queloides en el piercing, te invitamos a proseguirse estos consejos:

  • Lava con Betadine la zona en la que te marchas a hacer el piercing, hazlo durante 3 días antes de hacer la perforación. De esta forma, consigues reducir las bacterias y reducir el riesgo de que se generen pequeños bultos o queloides.
  • Si eres propenso a tener este género de cicatrices tan grandes, replantea tu resolución y evita heridas en el cuerpo, bien sea por un piercing, una caída o cualquier otro accidente.
Cómo curar un queloide en el piercing - Cómo evitar un queloide en el piercing

Cómo cuidar un piercing – cuidados básicos

La prevención de queloides y otro género de cicatrices no tiene sentido si no se toman las medidas recomendables para sanar la herida tras hacer el piercing. En Sabioz te damos los próximos consejos para que puedas prevenir infecciones y inconvenientes de cicatrización en la piel:

  1. Lávate las manos con agua y jabón antes de tocar el piercing.
  2. Humedece la zona para que las costras generadas se ablanden y las puedas suprimir sin grandes inconvenientes.
  3. Tras retirar las costras, vuelve a adecentar con agua y jabón neutro la zona de la perforación.
  4. Usa suero fisiológico y mueve el pendiente o la pieza del piercing para asegurar que tiene espacio en el agujero.
  5. Utiliza un bastoncillo o una gasa esterilizada para secar la piel. Evita hacerlo con toallas, las manos o algodón por el hecho de que puede inficionarse la herida.
  6. Si crees que se ha inficionado, emplea un desinfectante como el Betadine. En ningún caso apliques agua oxigenada o alcohol por el hecho de que pueden frenar el proceso de cicatrización.
  7. Evita la ropa ajustada y quitarte el piercing. Si por cualquier motivo te ves obligado a hacerlo, pon otro de reserva para que el agujero no se cierre.
  8. No es recomendable extender productos de maquillaje ni cremas sobre la zona del piercing.
  9. Evita bañarte en spas o piscinas por el hecho de que el cloro afecta de manera negativa la cicatrización del piercing.
  10. Si tienes un piercing en los genitales o en la boca, no practiques sexo oral ni otro género de relaciones íntimas hasta el momento en que esté completamente curado.

Este artículo es meramente informativo, en Sabioz no tenemos capacitad para recetar ningún tratamiento médico ni realizar ningún género de diagnóstico. Te invitamos a acudir a un médico en el caso de presentar cualquier género de condición o malestar.

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