Saltar al contenido

Cómo tratar un ojo de gallo

13 mayo, 2022
Cómo tratar un ojo de gallo

El heloma de Molle, callo interdigital o callo blando, generalmente llamado ojo de gallo es un callo que aparece entre los dedos de nuestros pies, generalmente entre el cuarto y el quinto dedo, y es muy molesto pues roza generando una fricción muy desapacible al caminar y provocando que todos los zapatos nos incordien o incluso hagan daño. Básicamente, se trata de una acumulación de queratosis que brota a consecuencia de una presión ejercida en esta parte del pie, prácticamente siempre y en toda circunstancia producida por zapatos de punta estrecha que comprimen los dedos y provocan este roce muy frecuente. Pero este inconveniente tiene solución y en Sabioz te explicaremos de qué manera tratar un ojo de gallo para que puedas volver a llevar tus zapatos preferidos y dejen de dolerte los dedos de los pies al caminar.

Por qué salen ojos de gallo en los pies

Una singular atención a este género de callo es muy esencial, pues si no se actúa con velocidad, puede inflamarse mucho y llegar a ulcerarse causando grandes dolores y pudiendo aparecer infecciones, además de esto de causar la imposibilidad de calzarse un zapato para caminar. Conviene conocer las causas de por qué salen ojos de gallo en los dedos de los pies para poder corregirlas antes que nos salgan o bien, poder comenzar a tratar el inconveniente corrigiendo los hábitos perjudiciales que habitúan a llevar a su aparición.

Así, la principal causa de los ojos de gallo es el uso de los zapatos demasiado estrechos de puntera, algo que es muy usual en las mujeres que habitúan a llevar tacones en su cada día. Este género de zapato presiona los dedos de semejante forma que es frecuente que el roce genere un ojo de gallo entre los dedos de los pies. Por tanto, el motivo básico por el que aparece esta afección es un calzado inadecuado, que hay que corregir cuanto antes.

Cómo se cura el ojo de gallo en el pie

Las principales formas de sanar un ojo de gallo en los dedos de los pies son tres:

  • Tiritas para el ojo de gallo o apósitos singulares.
  • Exfoliación en el podólogo.
  • Cirugía para suprimir el heloma interdigital.

Así, uno de los antídotos antes de acudir a un especialista y para aplacar el dolor al paso que tengamos el ojo de gallo en el pie, es el uso de apósitos singulares o tiritas para ojos de gallo que podrás hallar en tu farmacia. Aunque es un tratamiento temporal, sirve para calmar el dolor al crear un efecto almohadilla que reducirá la presión que ejercitan los dos dedos sobre el callo. A su vez, estos apósitos reblandecen más el callo gracias a la acción hidratante de la glicerina con la que están fabricados.

Pero en el momento en que un apósito resulta deficiente, uno de los primeros tratamientos que puede efectuarte un podólogo es la exfoliación del ojo de gallo, la como es indolora y te dará un alivio inmediato, al paso que podrás volver a calzarte cualquier género de zapato. Esta es una exfoliación que solo puede hacer un podólogo con el material recomendable, como hojas de escalpelo que eliminan la acumulación de queratosis. Pero esta solución no es terminante, en tanto que tienden a volver a salir, es necesario revisar el pie tras los meses pues es realmente simple volver a sufrir este callo entre dos y tres veces por año.

La solución terminante al tratamiento del ojo de gallo es una cirugía fácil para suprimir el inconveniente. El especialista será quien te indique de qué manera realizarla y en qué momento, caso de que el tratamiento de exfoliación no sea suficiente, el inconveniente se vuelva recurrente y hayas de estar acudiendo de forma usual al podólogo por este inconveniente.

Cómo tratar un ojo de gallo - Cómo se cura el ojo de gallo en el pie

Cómo suprimir un ojo de gallo con antídotos caseros

Aparte de acudir a un podólogo para que revise bien los pies, verifique que no hay más inconvenientes a tratar y cuál es la gravedad del callo blando, además podemos emplear antídotos naturales. Es esencial mentar que el médico es quien mejor puede orientar en el tratamiento y resulta conveniente que los antídotos sean un apoyo extra al efecto del tratamiento del podólogo, así sean apósitos, exfoliación hecha por el especialista o una cirugía. Así, entre los mejores antídotos caseros para los ojos de gallo en los pies encontramos estos dos:

Vinagre de manzana y aceite de árbol del té

Se trata de dos productos naturales con grandes efectos antimicrobianos y exfoliantes, que asisten a reblandecer la piel del callo interdigital, suprimir la piel fallecida y reducir el volumen de la protuberancia y a desinficionar para evitar que se den infecciones secundarias si se hace herida o bien, tratarlas si ya las hay. Solo debes aplicar un algodón o gasa con vinagre de manzana en la zona perjudicada entre los dedos y dejar que actúe durante 15 minutos. Luego retira el vinagre lavando los pies con agua templada rebosante, sécalos y aplica el aceite de árbol del té dejando que la piel lo absorba. Después puedes emplear una piedra pómez o una lima para suprimir la piel excesiva.

También puedes hacer un baño de pies con dos litros de agua, un tapón de jabón neutro y dos cucharadas de vinagre de manzana bien mezclado. Deja los pies a remojo por 15 minutos, retíralos y lávalos bien con agua templada, sécalos y aplica el aceite de árbol del té para que lo absorba la piel y se favorezca de sus propiedades antimicrobianas.

Bicarbonato de sodio

Este producto que acostumbramos a tener en casa es idóneo para exfoliar y adecentar en profundidad la piel, con lo que es buen aliado para tratar los ojos de gallo o helomas interdigitales en casa cuando son pequeños. Tan solo debes mezclar una cucharada de bicarbonato con una de agua en un vaso o recipiente pequeño y mezclar bien para formar una pasta. Con los pies bien limpios y secos, aplica esta pasta en el heloma y realiza un masaje circular cuidadosamente para ir exfoliando la piel. Lava bien los pies con agua templada para retirar la mezcla y verás que va reduciéndose el bulto de queratosis. También puede emplear una piedra pómez al finalizar.

Además, para suprimir las células fallecidas y reducir el volumen del callo blando, en Sabioz explicamos Cómo hacer una crema exfoliante para pies y te invitamos a que la emplees diariamente para solucionar este inconveniente.

Cómo evitar un ojo de gallo en los dedos de los pies

Para retrasar el renacer de un nuevo ojo de gallo tras su primera exfoliación, vas a deber emplear un calzado cómodo y ancho que te resguarde los dedos evitando la presión y el roce, esto es, que evite que lleves los dedos juntos y apretados.

Otra solución para evitar que vuelvan a aparecer este género de callos tan de manera rápida, es emplear pequeñas prótesis o apósitos de silicona o gel entre los dedos, con el objetivo de evitar el roce entre ellos o la descarga del peso excesiva entre los dedos.

Estos dos aspectos resulta conveniente tenerlos en consideración si no hemos tenido ningún ojo de gallo y queremos evitar que salga uno. El calzado cómodo es básico para que no aparezcan y los apósitos son una buena opción si apreciamos que comienza a haber roce la zona, mucho antes que salga este género de callo en los dedos de los pies.

Además, en Sabioz te invitamos a que consultes el artículo Cómo prevenir los callos en los pies para reducir al mínimo las posibilidades de su aparición.

Este artículo es meramente informativo, en Sabioz no tenemos capacitad para recetar ningún tratamiento médico ni realizar ningún género de diagnóstico. Te invitamos a acudir a un médico en el caso de presentar cualquier género de condición o malestar.

Si quieres leer más artículos similares a Cómo tratar un ojo de gallo, te invitamos a que entres en nuestra categoría de Salud de la Familia.

Productos relacionados