Saltar al contenido

Hemorragia externa: Cómo actuar, causas y antídotos

12 septiembre, 2021
Hemorragia externa: Cómo actuar, causas y remedios

Se llama hemorragia a la perdida de sangre que se genera cuando se ha lesionado un vaso sanguíneo. Si la sangre fluye en forma rebosante y continua y su color es rojo oscuro, el vaso lesionado es una vena, pero si el tono de la sangre es rojo vivo y emana en pequeños chorros intermitentes siguiendo los latidos del corazón, el vaso roto es una arteria.

Clasificación de las hemorragias

  • Hemorragia aguda: Cuando la perdida de sangre es brusca se considera grave, y lleva al shock cuando el flujo de sangre supera los 1.000 ml. Entre 500 y 700 ml se considera una perdida mediana.
  • Hemorragia crónica: Cuando la perdida de sangre es lenta, acostumbra a dar origen a la anemia, esto es, reduce la cantidad de glóbulos colorados en la sangre. La causa pero usual es la ruptura de pequeños vasos sanguíneos en el aparato digestible por ulceras en estomago o duodeno, cáncer del estomago o intestino.
  • Hemorragia externa: Es cuando se ve fluir la sangre por la piel o los agujeros naturales como la nariz, el oído, la boca, con la orina o las materias fecales.
  • Hemorragia interna: No se ve la sangre por el hecho de que los vasos rotos están en la cavidad peritoneal, pleural o bien órganos internos (gorras). Suele manifestarse clínicamente cuando la persona traumada se encuentra pálida, su respiración es superficial y el pulso es acelerado. No se debe movilizar al accidentado, sino llamar inmediatamente a una ambulancia.

Causas de la hemorragia externa

La causa más evidente de hemorragia externa la forman los traumatismo o heridas que recibe un vaso sanguíneo. La hemorragia externa se debe a veces a algún punto débil que aparece en la pared de una arteria y que con cierta frecuencia está presente desde el nacimiento.

La diabetes incontrolada puede de igual modo debilitarlos, singularmente a los de los ojos (retinopatía). El empleo de fármacos que afectan a la coagulación de la sangre, incluyendo la aspirina, facilitan a veces la producción de hemorragias. Los trastornos de la coagulación también pueden dar lugar a pérdidas de sangre. Entre ellos se cuenta la hemofilia, afección hereditaria que impide la recomendable coagulación de la sangre.

Ayudar a un paciente con hemorragia externa

Cuando la lesión es poco profunda y afecta las extremidades, y el vaso dañado es superficial, se debe elevar la extremidad sangrante. Luego lavar con agua y jabón, y poner algún desinfectante de nuestro botiquín (agua oxigenada, alcohol, etc.) Con una gasa esterilizada – si no se tiene, con un pañuelo o sabana muy limpios – se tratará de hacer un vendaje compresivo.

Pero si la arteria es la lesionada y continua sangrando, se puede acudir con una compresión digital sobre el vendaje, durante unos minutos, y aflojar de forma lenta para facilitar la capacitación del coagulo. Trata de evitar la utilización de torniquetes, pero si tras haber elevado el miembro perjudicado, y realizado un vendaje compresivo ayudado con una compresión digital, la sangre sigue saliendo a chorros, se podrá hacer un torniquete, para lo como se debe emplear una venda ancha de goma. Si no se tiene, puede sustituirse por un pañuelo triangular. Luego se anudar el miembro lesionado y se introduce una varilla de madera entre la venda y la piel, empezando un giro lento y progresivo, hasta el momento en que ceda la hemorragia. El tiempo de compresión del torniquete no debe extender la hora y media, y se tendrá que aflojar el mismo durante unos minutos, cada media hora. No se podrán emplear cuerdas, alambres o cinturones, por el hecho de que pueden dañar los nervios; tampoco se debe aplicar al nivel del codo, rodilla, dedo o tercio superior de las piernas. En la parte inferior de este artículo hay pero recursos sobre primeros auxilios.

Hemorragia externa: Cómo actuar, causas y remedios - Ayudar a un paciente con hemorragia externa

Efectos secundarios de la hemorragia externa

Cuando el sangrado de la hemorragia externa es esencial y también implica una pérdida de volumen de sangre que se aproxima al 70%, acostumbra a ocurrir un «choque hipovolémico«. La gravedad de una hemorragia depende de: La velocidad con que se pierde la sangre. El volumen de sangre perdido. Edad de la persona.

Este artículo es meramente informativo, en Sabioz no tenemos capacitad para recetar ningún tratamiento médico ni realizar ningún género de diagnóstico. Te invitamos a acudir a un médico en el caso de presentar cualquier género de condición o malestar.

Si quieres leer más artículos similares a Hemorragia externa: Cómo actuar, causas y antídotos, te invitamos a que entres en nuestra categoría de Salud de la Familia.